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Presentación por HUGO ACHUGAR

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sergio alvarez frugoni

Se podría comenzar señalando que la obra de Alvarez Frugoni ha sido apreciada tanto en Latinoamérica como en Europa y en el Japón. Se podría agregar que se trata de un uruguayo radicado en Suiza cuyo trabajo ha ido creciendo en cada muestra realizada. Se podría también decir que su arte ha conocido distintas etapas aunque manteniendo un discurrir sólido que le otorga unidad en la diversidad. Todo ello es lo general, lo casi evidente para quien haya seguido su obra dentro y fuera del Uruguay o solo recuerde los trabajos presentados en el país en 1974 en la Galería Bruzzone, los de su muestra en 1986 y los actuales de 1989.

La presente muestra de Alvarez Frugoni, sin embargo , permite apreciar la madurez y la conjugación de los aspectos centrales de sus metáforas plásticas. La imaginación, el rigor y la fuerza de un universo simbólico que concentra , por medio de la marmolina, el dibujo y una paleta entre serena y acida, el sueño y la pesadilla, el escenario y la representación. Hay en sus cuadros algunas estructuras que se reiteran señalando una persistencia en el decir y sobre todo la coherencia de su planteo. Por un lado están los potentes focos que iluminan el espacio de la peripecia humana diseñando un semicírculo irritante o desolado o brillante donde sus dibujos irrumpen dando cuenta de los personajes que los habitan o nos asedian. Por otro el estrecho rectángulo que aprisiona o muestra, cárcel o ventana, esas figuras borrosas o evanescentes con un algo de monstruo o fantasma que apuntan hacía algo no dicho, no representado , no mostrado que esta pesando en la atmósfera general. Por ultimo, están esos espacios horizontales, característicos de mucha de su pintura anterior, donde la soledad o el horizonte abierto estructuran con serena fuerza la solidez del universo.

El dibujo, la estructura y la paleta de estos cuadros se integran en un tratamiento de la textura evidenciando la búsqueda de su arte y de la pintura contemporánea. Síntesis y apertura a nuevos caminos, el arte de Alvarez Frugoni recorre la pintura de las últimas décadas y apunta hacia una integración que la sobrepasa. Esos colores que van del violeta al amarillo alternando con iluminaciones y veladuras contribuyen a dar a sus cuadros el clima del poema. Del poema riguroso que ha logrado integrar el desgarrón afectivo con la técnica, la imaginación desatada de sus dibujos con la decidida formalización de la construcción, el impulso de la luz con la veladura del equilibrio, la sugerencia con la precisión. Poemas ventana, poemas cárcel, metáforas plásticas que abren y cierran y en su equilibrio alcanzan el inestable, el delicado elusivo de la belleza. La belleza, es decir esa alegría que ha de durar para siempre.

HUGO ACHUGAR

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